Percepción parental: cómo nos ven nuestros hijos
Actualizado: 6 oct
Si nuestros hijos pudieran cambiar una cosa de la forma en que el trabajo afecta nuestra vida familiar, ¿qué pedirían? Esa respuesta es un buen punto de partida para entender la percepción parental: cómo nos ven nuestros hijos como padres y madres.
¿Qué piden realmente los hijos?
Ellen Galinsky exploró esa pregunta en Ask the Children, un estudio estadounidense con 1.023 niños y adolescentes de entre 8 y 18 años. El 56% de los padres creyó que pedirían más tiempo juntos. Sin embargo, el deseo más frecuente fue que sus padres estuvieran menos estresados y cansados: 34% respecto de las madres y 27,5% respecto de los padres. Apenas el 2% de los adultos anticipó esa respuesta.
El hallazgo invita a preguntarnos cómo se sienten nuestros hijos durante el tiempo que compartimos. La propia investigación encontró que quienes pasaban más tiempo con sus padres evaluaban más positivamente la crianza que recibían.
En Chile también se ha estudiado esta perspectiva. Ana Kinkead aplicó una adaptación de Ask the Children a una muestra de 955 niños y adolescentes. Sus resultados recogieron el valor del tiempo compartido y las tensiones que producen el trabajo, el estrés y la disponibilidad de los adultos. Es una muestra específica, no una estimación de todas las familias chilenas.
¿Qué es la percepción parental?
A esta mirada la llamamos percepción parental: cómo nuestros hijos viven e interpretan nuestra presencia, nuestro cariño, nuestro apoyo y nuestra manera de guiarlos.
Podemos tener buenas intenciones y esforzarnos mucho por ellos. Escucharlos permite conocer cómo les está llegando ese esfuerzo.
Lo que dicen los adolescentes en Chile
Un dato chileno reciente muestra por qué importa hacerlo. En la Encuesta Juventud y Bienestar 2024 de SENDA, que recogió la voz de más de 135 mil estudiantes de segundo medio, a más del 36% le costaba conversar sobre temas personales con sus padres, madres o adultos cuidadores.
Seis dimensiones de la percepción parental
Para abrir esa conversación, en Edunumik proponemos mirar seis dimensiones:
1. Tiempo de calidad. Compartir con atención y continuidad. Conversar durante una comida, cocinar juntos, jugar o acompañarlos en algo que disfrutan. Importan tanto la disponibilidad como lo que ocurre en esos momentos.
2. Afecto y aceptación. Que se sientan queridos y valorados, también cuando se equivocan o no cumplen nuestras expectativas.
3. Comunicación y escucha. Que puedan hablar de sus preocupaciones y desacuerdos, con la confianza de que intentaremos comprender antes de responder.
4. Apoyo. Que sepan que pueden contar con nosotros frente a un problema, una dificultad o una meta.
5. Guía y límites. Que encuentren reglas claras, explicaciones y coherencia. Orientar incluye exigir de manera razonable y ayudarles a aprender de sus errores.
6. Autonomía y voz. Que su opinión tenga espacio en las decisiones que los afectan y que puedan asumir responsabilidades según su edad.
Estas dimensiones son una propuesta para reflexionar, no un test ni una nota para los padres. Dialogan con marcos como el de Search Institute, que destaca el cuidado, el apoyo, el respeto y la participación de los jóvenes.

Pantallas y tiempo de calidad con los hijos
Hoy, además, la atención compite con las pantallas. Pew Research Center encontró en 2024 que el 46% de los adolescentes estadounidenses decía que sus padres se distraían con el celular, al menos algunas veces, cuando intentaban conversar con ellos; el 31% de los padres reconocía esa conducta.
Preguntas para conocer la percepción de nuestros hijos
Conocer la percepción de nuestros hijos puede comenzar con preguntas sencillas:
¿Qué momento de la semana disfrutas más conmigo?
¿Hay algo que te cuesta contarme?
¿En qué te gustaría que te acompañara más?
¿En qué decisiones te gustaría participar?
Y una pregunta para nosotros: ¿con qué disposición llego a ese encuentro?
Ponle nota a tus papás: el sondeo de Edunumik
Para llevar esta reflexión a la práctica, en Edunumik creamos Ponle nota a tus papás, un sondeo breve para que niños, niñas y jóvenes pongan nota a sus padres, madres o cuidadores en las seis dimensiones de la percepción parental. La escala es del 1 al 7, igual que en el colegio.
Así funciona:
Entra al sondeo y pide tu enlace personal: escribe tu correo y cómo te llama tu hijo o hija.
Te llegará el enlace por correo. Compártelo con tu hijo o hija.
Responderá 6 preguntas, una por dimensión, y al final podrá pedirte algo.
Sus notas y su mensaje te llegan por correo.
En Edunumik no vemos los mensajes de los niños. Guardamos tu correo cifrado solo mientras el enlace está vigente, y las notas sin datos que identifiquen a nadie para calcular promedios. Una comuna o un colegio aparece en los resultados cuando reúne al menos cinco respuestas. Más detalles en nuestra política de privacidad.
¿Conoces a otros papás que se atreverían? Mientras más familias participen, más completos serán los resultados de tu comuna y de tu colegio. Compártelo por WhatsApp
¿Qué nota les ponen los niños a sus papás?
Estos son los resultados del sondeo hasta hoy. Parte por el promedio de Chile y luego explora tu región, tu comuna o tu colegio.
Escuchar también es educar
El trabajo, el cansancio y las responsabilidades son reales. También lo es la posibilidad de revisar pequeños hábitos: guardar el celular, escuchar una respuesta completa, explicar una regla o reservar un momento compartido.
La percepción parental nos ofrece información valiosa para cuidar el vínculo. Para conocerla, necesitamos darles espacio a nuestros hijos y estar dispuestos a escuchar lo que tengan que decir.
En Edunumik trabajamos con instituciones y comunidades educativas en proyectos de educación, capacitación e innovación. Creemos que fortalecer el vínculo entre familia y escuela comienza por escuchar a niños, niñas y adolescentes. Si te interesa llevar esta reflexión a tu comunidad educativa, conversemos.


Comentarios